Tiempo y dinero
¿Cuánto cuesta un ponchador en Puerto Rico?
Antes de comprar un ponchador, suma todo: la máquina, la instalación, la mensualidad y tu tiempo cuadrando horas. Lo que nadie te pone en la cotización.
Tarjeta, huella o tableta: qué hace cada ponchador de horas y las cinco preguntas que debes hacer antes de escoger uno en Puerto Rico.
Un ponchador de horas tiene un solo trabajo: dejar escrito a qué hora entró y a qué hora salió cada empleado. Si eso queda bien, la nómina sale bien. Si queda mal, todo lo que viene después arrastra el error.
Por eso, antes de escoger uno, vale la pena entender qué tipos hay y qué hace cada uno con esas horas después del ponche.
El de tarjeta. El clásico reloj de pared donde el empleado mete su tarjeta de cartón y la máquina le imprime la hora. Es sencillo, pero las tarjetas se pierden, se mojan y se ponchan por otro. Y al final de la quincena alguien tiene que sumar cada tarjeta a mano.
El biométrico. Lee la huella o la cara. Resuelve lo de ponchar por otro, pero es una máquina que se compra, se instala y se mantiene. Si el empleado viene con las manos mojadas de la cocina o con harina, a veces no lee.
El digital. Una tableta, una computadora o un celular donde el empleado entra un PIN. No hay máquina ni tarjeta. Las horas quedan guardadas en línea y las puedes ver desde donde estés.
Casi todos los ponchadores de horas marcan la entrada y la salida. La diferencia está en lo que hacen con eso.
Un ponchador que solo guarda la hora te deja a ti el resto:
Eso es justo lo que te come el jueves en la tarde. El ponche fue lo fácil.
En Ponchealo, el ponchador de horas es la tableta, la computadora o el celular que ya tienes en el local. El empleado entra su PIN de cuatro dígitos y queda ponchado. No hay app que instalar ni máquina que comprar.
Según el plan, puedes activar GPS y foto al ponchar, para saber que el empleado ponchó donde dijo que estaba.
Con los ponches de la quincena, Ponchealo:
Los reportes salen en PDF o en Excel, listos para tu contable.
Lo que no hace, para que lo sepas de entrada: no deposita el pago ni radica formularios. Te da los números correctos; el pago lo haces tú por tu banco y tu contable radica.
Es lo mismo. En Puerto Rico se le dice ponchador, reloj ponchador, ponchador de horas o ponchador de trabajo. Lo que cambia no es el nombre, sino si te deja la nómina hecha o te deja la calculadora en la mano.
Si estás pensando en comprar una máquina, lee primero cuánto cuesta un ponchador en Puerto Rico. Y si quieres ver el ponchador digital funcionando, mira cómo se poncha con Ponchealo. Los planes están en la página de precios y se prueban gratis.
Tiempo y dinero
Antes de comprar un ponchador, suma todo: la máquina, la instalación, la mensualidad y tu tiempo cuadrando horas. Lo que nadie te pone en la cotización.
14 días gratis. Sin tarjeta. Si no te resuelve, no pasa nada.